One World Surgery y El Centro de Conferencias «Moscati».
Hoy vamos a dar relevancia a la organización que hace posible que estemos aquí: One World Surgery. Es la entidad que nos acoge y que, con ya unos cuantos años de recorrido a sus espaldas, logra que nuestra estancia en Honduras sea mucho más fácil, cómoda y agradable. One World Surgery es una organización sin ánimo de lucro cuya misión es “despertar el espíritu de servicio y transformar vidas proporcionando acceso a atención quirúrgica de alta calidad a nivel mundial”.

Nos alojamos en el Centro de Conferencias NPH «Moscati», un edificio amplio, cómodo y acogedor, que poco tiene que ver con las condiciones de aquellos primeros años en los que apenas podíamos imaginar este nivel de confort. La residencia lleva el nombre de Giuseppe Moscati, médico italiano nacido en 1880 y fallecido en 1927, que ejerció en Nápoles como clínico, investigador y profesor universitario. Fue conocido como el “médico de los pobres” por su dedicación a los más necesitados, a quienes atendía muchas veces sin cobrarles e incluso ayudando económicamente para medicamentos y comida. La Iglesia católica lo canonizó en 1987, reconociendo su vida como ejemplo de medicina vivida desde el humanismo y el servicio.

Nuestro día a día aquí sigue una rutina muy marcada. Nos levantamos entre las 5:00 y las 5:15 de la mañana para poder estar en el centro quirúrgico a las 6:00. Cuando salimos de la habitación, alguien —no sabemos exactamente quién— ya ha preparado café y algunos snacks, que podemos llevar en la mochila por si a lo largo del día los necesitamos. El equipo de One World Surgery nos lleva cada día el desayuno al Centro Quirúrgico debidamente etiquetado para cada integrante de la brigada y, más tarde, también el almuerzo, igualmente organizado y personalizado. La cena se sirve a las 6:30 de la tarde en la Residencia Moscati, cuando ya hemos concluido la actividad en los quirófanos.

Después de la jornada quirúrgica suele quedar un rato para pasear por los alrededores del Rancho Santa Fe o participar en las actividades que el personal de One World Surgery organiza: juegos, caminatas a la «Roca» o a la «Represa», visita a los niños de NPH, pequeños torneos, etc. Algunas noches, tras la cena, también hay actividades más distendidas como torneo de ping-pon, karaoke… Hoy, si el tiempo lo permite y la lluvia nos da una tregua, disfrutaremos de fogata-barbacoa y karaoke para cerrar el día.

Un aspecto que valoramos muchísimo es que siempre hay una persona de One World Surgery de guardia, mañana, tarde y noche, pendiente de cualquier necesidad o problema que pueda surgir entre los miembros de la brigada. Su actitud es constantemente cercana, resolutiva y amable. Desde Podología Sin Fronteras nos faltan palabras para agradecerles todo lo que hacen por nosotros. Muchas de estas personas nos conocen desde hace años y nos reciben y atienden con una dedicación que se nota en los pequeños detalles del día a día. Aprovechamos este cuaderno de bitácora para darles públicamente las gracias y felicitarles por una organización cada vez más afinada y por su empeño en que nuestra estancia sea lo más agradable posible.

En lo estrictamente quirúrgico, el día ha transcurrido con una dinámica que ya sentimos casi como propia. Los quirófanos funcionan como si lleváramos toda la vida trabajando en ellos: los circuitos están consolidados, el ritmo es ágil y las cosas fluyen con naturalidad. De nuevo hemos tenido tres quirófanos en marcha durante toda la jornada, mientras otros compañeros atendían la clínica externa viendo pacientes. Ha sido un día intenso, pero ordenado, que deja todo preparado para mañana, nuestro último día de actividad quirúrgica en Honduras.

Y ahora a pasear un rato, para estirar las piernas y prepararnos para la fogata y el karaoke.

Os seguiremos informando.
