Días 6 y 7. Cuando los planes cambian

Jueves 2 y viernes 3 de julio de 2026

Estas dos jornadas llegan juntas al cuaderno de bitácora porque los acontecimientos del jueves alteraron por completo nuestra organización y, durante unas horas, hicieron que todo lo demás pasara a un segundo plano.

El jueves comenzó como los días anteriores: desayuno temprano en la casa, un breve paseo hasta el Hospital Pedro de Bethancourt y el inicio del programa quirúrgico. Sin embargo, poco después, nuestro compañero Francesc comenzó a sufrir un intenso dolor abdominal acompañado de una fuerte sudoración.

Francesc operando momentos antes de encontrarse indispuesto

Al no mejorar, fue atendido inmediatamente por los profesionales del hospital, que actuaron con rapidez y enorme dedicación. Tras realizarle las pruebas necesarias, se confirmó que padecía un cólico renal.

En ese momento establecimos dos prioridades muy claras. La primera, y por encima de cualquier otra, era que Francesc recibiera la mejor atención posible. La segunda era reorganizarnos para poder continuar con las intervenciones de los pacientes que ya estaban preparados.

La asistencia del personal del Hospital Pedro de Bethancourt fue excelente. También resultó fundamental el apoyo de Marta Gárate, Vivian Tecú y Alejandrina. Tras activar el seguro de viaje, se recomendó su traslado al Hospital El Pilar, en Ciudad de Guatemala, donde fue valorado por un urólogo.

Eladio Martínez Garzón permaneció a su lado durante todo el proceso. Finalmente, se decidió realizar una intervención para colocar una sonda doble J e intentar extraer los cálculos que estaban provocando el problema.

Mientras tanto, en Antigua Guatemala, el resto del equipo tuvo que redistribuirse para mantener la actividad quirúrgica. Fue una jornada difícil, porque la preocupación por nuestro amigo convivía con la necesidad de mantener la concentración y atender correctamente a cada paciente.

Alrededor de la medianoche llegó la noticia que todos esperábamos: la intervención había salido bien y las piedras habían podido ser extraídas.

El alivio fue enorme.

Lo ocurrido nos recordó que somos mucho más que un grupo de profesionales que ha viajado a Guatemala para operar. Somos amigos desde hace muchos años y, cuando uno de nosotros atraviesa una dificultad, todo lo demás pierde inmediatamente importancia.

El viernes amaneció inevitablemente condicionado por lo sucedido.

Ese día estaba previsto que Alicia Gavillero, Héctor Martínez y Agustín Llamas se desplazaran a Ciudad de Guatemala para impartir un curso de cirugía ungueal. Se trataba de una actividad sin ánimo de lucro, organizada con un precio muy moderado para ayudar a financiar parte de los costes del material utilizado durante la expedición.

Presentación del curso de cirugía ungueal

El programa incluía una sesión teórica el viernes y procedimientos de cirugía ungueal en directo al día siguiente. Pero, una vez más, tuvimos que modificar los planes.

Sergio Miralles, Javier Pascual y Agustín Llamas permanecieron en el Hospital Pedro de Bethancourt para afrontar las cirugías programadas. Alicia Gavillero, Héctor Martínez y, en la medida que pudo después de acompañar a Francesc, Eladio Martínez Garzón sacaron adelante la parte teórica del curso en Ciudad de Guatemala.

Primera jornada del curso de cirugía ungueal

El equipo quedó dividido entre dos lugares, pero unido por un mismo propósito.

En Antigua, dos intervenciones tuvieron que ser suspendidas. Una de ellas por no disponer del material imprescindible y la otra porque la situación clínica del paciente desaconsejaba la cirugía. Nunca es una buena noticia retirar a alguien del programa, pero la seguridad debe estar siempre por encima de cualquier otro objetivo.

El resto de las intervenciones se realizaron sin incidencias importantes y la jornada terminó siendo algo menos intensa de lo previsto.

A media tarde recibimos, además, la mejor noticia del día: alrededor de las tres y cuarto, Francesc recibió el alta hospitalaria. Después del susto de las horas anteriores, saber que podía abandonar el hospital y continuar recuperándose supuso una enorme tranquilidad para todos.

En Antigua aprovechamos el final de la tarde para descansar y compartir una cerveza mientras veíamos los últimos minutos del partido entre Argentina y Cabo Verde. Más tarde, los tres compañeros que permanecíamos allí fuimos a cenar en una velada que ya tenía cierto sabor a despedida.

Sergio Miralles, Javier Pascual y Agustín Llamas compartiendo mesa y amistad.

Fueron dos días muy distintos de lo que habíamos imaginado.

La semana nos ha enseñado que los planes son necesarios, pero también que la cooperación comienza de verdad cuando somos capaces de cambiarlos sin perder de vista lo importante.

Por eso esta publicación llega con algo de retraso.

Durante estas dos jornadas tuvimos que ocuparnos primero de nuestro compañero, reorganizar el trabajo, mantener las cirugías y sacar adelante el curso. Ahora, con Francesc recuperándose y todo convertido afortunadamente en un susto, podemos detenernos un momento y contar lo vivido.

Han sido dos días intensos, pero también una nueva demostración de amistad, compromiso y capacidad para permanecer unidos cuando las cosas se complican.

Y mañana el final.

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